El Gobierno de Sinaloa anunció hoy una serie de medidas para reestructurar los créditos de trabajadores y jubilados del estado, con cargo a su nómina, con el fin de mejorar las condiciones de los mismos.

En rueda de prensa, el secretario de Administración y Finanzas, Carlos Ortega Carricarte, expuso un dato que dimensiona la situación de los créditos: en 2017, al principio de esta administración, se encontró que había más de 70 mil créditos otorgados a más de 25 mil trabajadores por un monto de valor de la cartera por 2 mil 800 millones de pesos.

Las tasas de interés promedio, con las que se han otorgado estos créditos, son del 90 por ciento anual, “en algunos casos encontramos tasas de interés de hasta el 240 por ciento que le estaban cobrando a los trabajadores”, advirtió el titular de Finanzas quien reveló que algunas empresas de Seguros, las primas que ofrecieron son superiores a lo que debería ser el costo por la cobertura que se les estaba dando.

Se observa pues un sobreendeudamiento en muchos trabajadores y jubilados del Gobierno del Estado, tanto del magisterio federal, estatal, salud y administrativos porque se llegó a dar mucho crédito. “Los trabajadores llegaron a tener, y tienen, hasta 34 créditos un solo trabajador con deudas superiores al millón y medio de pesos, lo que pagarlos, para algunos de ellos representaría más de 30 años de trabajo dando su sueldo completo”.

Es así que se tuvo el hallazgo de casos que terminaban obteniendo solo un peso de ingreso. “Obviamente un trabajador que recibe un peso no tiene motivación para seguir y tiene que buscar un ingreso de alguna otra manera, ya sea de manera formal o de manera informal, por otros mecanismos y es algo que no se podía permitir por parte de Gobierno del Estado”, afirmó Carlos Ortega quien dio a conocer que se detectaron, en el análisis de todo este tema, una serie de irregularidades y desorden administrativo.

“Encontramos dobles pagos, en algunos créditos se estaban cobrando doblemente, descuentos sobre créditos que ya habían sido liquidado, entre otra serie de irregularidades, documentos falsos, en muchos casos. Los trabajadores no cuentan con el expediente, no saben a quién le deben, qué firmaron, cómo lo deben, no hay un estado de cuenta”.