El innovador programa incluyó casi 700 sesiones durante el presente semestre educativo donde participaron más de 15 instituciones de gobierno, organismos no gubernamentales y de asistencia privada, entre otras.

Con un beneficio directo de 24 mil personas beneficiadas entre estudiantes, docentes y padres de familia, concluye con éxito el programa institucional "Ambientes de Paz" de Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa durante el semestre 2019-A.

Impulsado por el director general de Colegio de Bachilleres, Sergio Mario Arredondo Salas, "Ambientes de Paz" se puso en marcha con el objetivo de fortalecer las capacidades de la escuela para desarrollar las habilidades socioemocionales en los estudiantes e incidir en la permanencia y conclusión del bachillerato.

Asimismo, el programa tiene por objetivo mejorar los ambientes escolares para convertirlos en espacios de convivencia positiva y de ejercicio de las mejores prácticas de ciudadanía.

En ese marco, "Ambientes de Paz" desarrolló una agenda de trabajo de casi 700 sesiones dirigidas a 34 mil alumnos, docentes y padres de familia en los 123 planteles de la institución.

De acuerdo con la prioridad establecida por el gobernador Quirino Ordaz Coppel de fortalecer la calidad educativa y de vida de los jóvenes sinaloenses, dentro de las acciones emprendidas, el programa incluyó diplomados, foros de expresión, desarrollo de jornadas interinstitucionales, integración de comités, socialización de protocolos de seguridad escolar, desarrollo de proyectos juveniles, aplicación de lecturas de habilidades socioemocionales, cursos-talleres y actividades masivas.

Relevantes fueron también las jornadas, "Persevera por Ambientes de Paz", donde se contó con la participación de más de 15 instituciones de gobierno, organismos no gubernamentales y de asistencia social como DIF-PANNASIR, CEPAVIF, SIPINNA, ISMUJERES, CEPTCA, Save The Children, y la Dirección de Programas Preventivos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, entre otras.

En esa directriz, Cobaes prepara a sus jóvenes para las relaciones sociales y la vida en comunidad, incrementando su potencia intelectual, moral, cultural y afectivo que lo conviertan en un ciudadano de bien bajo un espacio de interacción y práctica diaria con sus profesores, alumnos, directivos y padres de familia.