• El Coordinador General del CESP exhortó a la ciudadanía a acudir ante las instancias correspondientes, pero también llamó a las autoridades a ganarse la confianza de los sinaloenses y optimizar sus mecanismos de denuncia, pues según el Índice Global de Impunidad México 2016, la cifra negra que se registra en Sinaloa es de 92.3%

La ciudadanía no está acudiendo ante las autoridades a denunciar al ser víctima de un crimen, y por tanto las cifras de incidencia delictiva siguen siendo muy diferentes a la realidad, lamentó el Coordinador General del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Ricardo Jenny del Rincón.

Al revelar los resultados del Semáforo Delictivo correspondientes al mes de agosto, señaló que delitos como el robo a casa habitación, robo a comercio y violencia familiar presentan mínimas denuncias, y si bien la ciudadanía llama al servicio de emergencias 911 para hacer su reporte al momento de ser víctima de un crimen, al final no acuden ante el Ministerio Público a presentar una denuncia formal y por tanto el hecho no se registra oficialmente.

En este sentido, ejemplificó que durante agosto se realizaron 444 llamadas al 911 para reportar un robo a comercio, pero ante la Fiscalía se denunciaron solamente 57 hechos. Caso similar ocurrió en violencia familiar: al 911 se realizaron 1,380 llamadas de emergencia y sólo 235 casos quedaron en denuncia formal. Además, este panorama se mantiene en el robo a casa habitación, del cual se reportaron 165 casos al 911 y se concretaron en denuncia solamente 40 casos durante agosto.

Por lo anterior, Jenny del Rincón exhortó a la ciudadanía a cumplir con su parte y acudir ante las instancias correspondientes, pero también llamó a las autoridades a ganarse la confianza de los sinaloenses y optimizar sus mecanismos de denuncia, pues según el Índice Global de Impunidad México 2016, la cifra negra que se registra en Sinaloa es de 92.3%, lo que indica que la mayor parte de los delitos que se cometen no son denunciados, y las principales razones son que los ciudadanos lo consideran una pérdida de tiempo y por desconfianza en la autoridad.

En este sentido, dijo que no denunciar alienta a la impunidad, lo cual es preocupante pues ésta genera más violencia al mostrar a los delincuentes que literalmente si se comete un crimen no pasa nada, pues ni la ciudadanía denuncia y ni la autoridad castiga.

Al ahondar en las cifras del Semáforo Delictivo de agosto, el Coordinador General del CESP expuso que cuatro delitos se mantienen en rojo: homicidio, con 131 casos; robo de vehículo, con 601 denuncias; feminicidio, con 10 sucesos; y violencia familiar, con 235 hechos denunciados.

En cuanto a homicidios, durante el periodo enero-agosto del presente año se registraron 1,115 sucesos, mientras en el mismo periodo de 2016 se registraron 720, lo cual significa un aumento del 54.86%. En todo el año 2016 se tuvo un total de 1,161 homicidios dolosos, en ese sentido hasta el último día de agosto la entidad se encontraba a 46 hechos de alcanzar el mismo número de sucesos que en todo el año anterior.

“No obstante no hay que perder de vista que en agosto de este año el homicidio doloso registró su tercer mes consecutivo a la baja, pues en junio se contabilizaron 162 casos, en julio 145 y en agosto se tiene un registro de 131”, expuso Jenny del Rincón.

Este mes destaca también que el delito de violación pasó de rojo a verde, registrándose 11 casos en agosto, es decir 38% menos que en julio. Por el contrario, las denuncias por robo a casa habitación aumentaron 60% este mes, pasando así de verde a amarillo.

En cuanto a los municipios, precisó que Escuinapa es el que tiene más indicadores en rojo, de forma que sería el municipio menos pacífico. En contraparte y por primera vez en el año, la zona más pacífica con todos sus indicadores en verde es Badiraguato.

En lo que respecta a Culiacán, dijo que es de destacarse la reducción de 29% en casos de homicidio, sin embargo en el caso de robo de vehículo las denuncias aumentaron en un 28%.

Finalmente, el Coordinador General del CESP llamó a las autoridades a no ver las cifras y mucho menos los homicidios como números fríos, pues la finalidad del conteo no es deshumanizar, sino por el contrario motivar la aplicación de estrategias que devuelvan a los ciudadanos la paz y tranquilidad que demandan.