"Colegio de Bachilleres representa una oportunidad de cambio a Sinaloa: somos una ventana donde están presentes 34 mil jóvenes que cada día se esfuerzan por alcanzar sus metas" expresó el director general de la institución, Sergio Mario Arredondo Salas, en el marco del "Café Literario" celebrado en honor del poeta uruguayo, Mario Benedetti, en el plantel 01 de esta ciudad, donde se contó con la participación del escritor y periodista, Eliud Velázquez Barba.

"Estar en contacto con los jóvenes y con el padre de familia, es algo que nos está distinguiendo de otros sistemas y programas educativos", dijo Arredondo Salas quien agradeció la confianza al padre de familia de que sus hijos estén hoy en Colegio de Bachilleres, lo que representa un voto de confianza a la instrucción del gobernador Quirino Ordaz Coppel de entregar a los hijos de las familias sinaloenses la mejor educación y herramientas que les permitan ser personas exitosas.

Acompañado por la directora de Extensión Cultural, Olga Peña Inzunza, y colaboradores de la Coordinación Ejecutiva de la Zona 01,el director general de Cobaes compartió con los jóvenes y los padres de familia la exposición del maestro Velázquez Barba, quien aseguró que “todos podríamos crear un mundo adyacente al que vivimos, ya sea a través de un poema, un cuento, de una obra de teatro, de un pequeño escrito que solamente nos diga lo que queramos decir".

Ampliamente conocido por su labor como crítico musical y comentarista radiofónico, autor además del poemario, "El derrumbe del Tambor", manifestó que “he escrito cosas como ir en un camión sentado, venir a un evento como este, tomarse un café, deleitar una pequeña fruta”.

“Si hablamos de poetas y temas, agregó, eso es muy diverso y muy variado. Hay quienes se dedicaron a escribir poesía política o como Mario Benedetti que se dedicó a escribir poesía de amor y desamor, cosas tan cotidianas".

"Todos tenemos un pequeño mundo que podemos transformar como escritores, afirmó. Nadie está exento de poder llegar a ser escritores a pesar de nuestra corta o madura edad. No tiene tiempo, ni espacio, ni lugar, la creación literaria. Es más, uno puede escribir hasta de lo que no puede escribir", señaló.